Le sonrío a su foto, porque cuando quieres en serio una
simple imagen es capaz de recrear los efectos que él tenía, cuando se paraba
frente a mi, cuando me miraba a los ojos, cuando de un momento a otro no importaba
dónde estuviésemos. Le sonrío porque al ver que es feliz, yo lo soy. Le sonrío
porque si algún día lo veo, será como si nunca nos hubiésemos despedido, como
si no lo hubiese dejado de ver por un solo segundo. Sonrío porque recuerdo,
sonrío porque lo extraño, sonrío por los momentos que vivimos y por los que no,
sonrío por su pasado y sonrío por el mío, que de alguna u otra manera llevaron
nuestros caminos a cruzarse, sonrío porque sí, porque me nace, porque las
sonrisas opacan las lágrimas. Sonrío porque qué me queda si no. Sonrío porque
con él entiendo el balance perfecto, sonrío porque al asomarme a la ventana
llego a ver donde fue el primer beso, el primero de varios, el primero de los
que aún quedan. Sonrío a su foto, a su imagen, sonrío al pensar en qué
estupidez estará haciendo, sonrío al pensar que aún le queda mucho por vivir,
sonrío de nuevo para evitar que caiga otra lágrima. Me siento feliz, pero a la
vez triste, y sigo sonriendo, sonriendo a la idea de que él sonría también,
sonriendo al pensar que si no sonriera estuviese llorando. No me cuestiones, es
así. Sonrío por las cosas no planificadas, porque todo fluía, porque todo es
simple, sin complicaciones, puro. Sonrío porque sé que en este momento tú lo
haces, sonrío porque me consta que si no fuera por estas incontrolables ganas
de llorar, y una distancia estúpidamente grande, sería totalmente feliz, y
sonreír me acerca a ello, sonrío porque tengo sueños, tengo metas y esperanzas,
sonrío porque te quiero, y eso los kilómetros no lo cambian, sonrío porque sin
mi sonrisa no escribiría esto. Ups, una lágrima en el teclado, qué se le hace,
lo siento pero confío en mis sentimientos, y es por eso que te sonrío a ti,
perdón, le sonrío a tu foto.
"But they will teach us that eternity is the standing still of the present time" -Leviathan, IV, 46.
jueves, 6 de septiembre de 2012
domingo, 19 de agosto de 2012
Movies and shitty stuff
No me gustan las películas.
No me gustan las películas, no porque no me guste el cine,
no me gustan porque te venden la vida en cajitas de oro, te venden sonrisas y
que todo siempre tiene un final feliz. ¿Qué? ¿Acaso nos creen estúpidos? El
resto del mundo lo será, pero yo, en definitiva no. Te envuelven por un segundo
en un mundo mágico, un mundo efímero, que existe en las mentes de escritores y
guionistas, te envían directamente a una dimensión en la que los problemas son
sencillamente estúpidas barreras que con un pequeño esfuerzo podemos superar. No,
la vida no es así, no es sencilla, los problemas no se resuelven llorando, ni
gritando, y menos haciendo dramas ridículos.
No me gustan las películas, no porque no se noten reales, no
me gustan porque son hipócritas, porque te encierran en amores y problemas, en
besos y llantos, en drogas no dañinas y alcohol sin ebriedad. No me gustan
porque ocultan sentimientos reales, porque si por una vez en la vida los
actores s expresaran la vida de muchos estuviera un poco menos llena de
ilusiones absurdas que se mantienen vivas gracias a aquellas falsas esperanzas
que, con meses de trabajo, una película planto en tu mente, y con suerte en tu corazón.
No me gustan las películas, no porque no se basen en el
mundo real, no me gustan porque se valen de realidades modificadas para
transmitir un mensaje misceláneo, no me gustan porque muestran lo mejor y lo
peor del mundo y de sus habitantes, pero no se enfocan en lo realmente
importante.
No me gustan las películas, no porque prefiero leer, no me gustan porque son capaces de resumir la magnificencia de un libro en dos horas, saltando capítulos y hablando por claves, creyendo que el publico entiende silencios, esos agujeros que van dejando los guionistas.
Entenderán que prefiera los libros, y que rechace
invitaciones al cine, no me gusta lo falso, no me atrae la mentira, ni las
relaciones fingidas. No me gustan las películas.
domingo, 8 de julio de 2012
Es curioso como el tiempo me ha enseñado cosas, es curioso
como un año puede cambiar completamente tu perspectiva, es curioso todo lo que
aprendes cuando te quieres a ti misma antes que a los demás, es curioso como lo
que comenzó siendo una pesadilla termino siendo perfecto..
Aprendí que nada es exactamente como parece, aprendí que no
todos los hombres son iguales y que a veces toma tiempo darse cuenta de la
verdad. Aprendí que la opinión de los demás no siempre se aplica a ti, aprendí
que cuando dejas de buscar encuentras lo que siempre soñaste, que las sonrisas
valen mas que las lagrimas, y que no vale la pena darte mala vida por nadie.
Aprendí también, la diferencia entre tristeza y depresión, aprendí que la
mayoría de la gente no tiene la mas mínima idea de lo que dice, aprendí que
siempre hay algún cabrán que quiere que te caigas, un imbécil al que no le
importa, y un amigo al que le va a dar risa. Aprendí que no hay vuelta atrás,
que cada acción es importante, que todo pasa por algo, y que así te sientas
insignificante la vida de los demás no seria lo mismo sin ti. Aprendí que tal
vez si fue la persona correcta, pero no el momento indicado, aprendí que si
tiene que ser será, a pesar de las dificultades, aprendí que el que busca
encuentra y que lo que encuentres no será exactamente lo que buscas. Aprendí
que todo es temporal, que el dolor, la felicidad, todo pasa y se transforma en
algo nuevo. Aprendí que si te caes te levantas, aprendí que cada etapa tiene su
tiempo, que la vida no es un ciclo sino una subida, y que al final de ella esta
el, esperándote.
Pero así como aprendí todo eso, también aprendí que todo
tiene su parte mala, que siempre la vida te va a dar razones para derrumbarte,
¿y sabes que? Puedes mandarla a la mierda, demostrarle que tienes tantos
motivos y uno mas para ser feliz, puedes abrazarte al sol y bailar bajo la
lluvia, puedes reírte, saltar y hacer estupideces tanto como se te antoje,
porque es tu vida, y tu decides si dejar que te aplaste o aplastarla tú a
ella.
sábado, 14 de abril de 2012
Otro corazon roto
Todos siempre queremos querer a alguien, de hecho casi todos lo hacen, la frustración llega cuando de repente, te das cuenta de que no tienes a nadie a quien querer. De que deseas con todas tus fuerzas poder correr a abrazarlo, y no, el no esta ahí, donde se supone debería estar. Y te frustra, te entristece demasiado el hecho de no tenerlo, te sientes infeliz y a pesar de todo, de todos los esfuerzos de tus amigos por hacerte reír, esas sonrisas no son mas que para ocultar lagrimas por un rato, hasta que te quedas sola en tu cuarto, pensando como seria tener un mensaje lindo de esa persona todas las noches, y uno de buenos días al despertar, como seria que de la nada se apareciese en tu colegio, solo porque quería verte y no pudo esperar al fin de semana, correr y abrazarlo siempre que quisieras, contarle todo, hablar por horas sin cansarse, perfecto.
Quieres a alguien que sea tu amigo, tu confidente, tu todo, quieres alguien a quien abraces y te sientas bien, quieres alguien con quien sientas que ni una guerra puede contigo, que te haga sentir segura, y que te de la confianza que necesitas.
A todo esto te sientes mal, te sientes sola, totalmente sola, porque aun no hay nadie, quieres llorar y llorar desconsoladamente cada vez que ves una foto de alguna pareja, cada vez que ves a cualquier persona mostrando cariño, solo quieres darte la media vuelta y salir corriendo, irte lejos, no saber mas nada. Sientes que todo al que quisiste para ti esta ocupado, sientes que aunque el fuese para ti no dejaría lo que tiene, pero peor aun: sientes que es tu culpa. Y no sabes porque, solo sientes así.
Lo peor de todo viene cuando te das cuenta de que tus amigas, y todo el mundo a tu alrededor es feliz con alguien, que fulanita esta con tal, que pepito se empato con ella, y así sucesivamente, hasta que de nuevo eres solo tu, tu y tu tristeza en un solo camino, en el que nadie te acompaña, en el que nadie realmente te ha acompañado, y que no sabes hasta cuando te tocara recorrerlo sola.
El peor sentimiento del mundo es la soledad, y la soledad sola por así decirlo, ya que la mía la comparto con mis lágrimas y nadie más. En este momento quisiera correr, esconderme o irme lejos, donde nadie jamás me encuentre, donde nunca nadie me vea llorar por un amor a solas, un amor efímero, que supuestamente compartes con alguien que no conoces aun, tal vez así es como deben ser las cosas, tal vez así es como estaban predestinadas, y aunque no creo en el destino, este probablemente exista, y probablemente sea el que me intentando hacer la vida imposible, el que es responsable de cada una de mis lagrimas, el responsable de que aun siga sola.
En este punto, no me hace falta una relación para vivir, ya aprendí a vivir sin ella, pero de verdad quiero una, quiero sentir mariposas cada vez que piense en el, quiero querer hacerlo feliz en todo, quiero tener la oportunidad de querer bien.
Y ahí veo que todas aquellas fáciles, las que no valen realmente la pena tienen alguien que las hace felices, y me frustro mas aun, quiero seguir llorando, quiero algo bonito, quiero algo de verdad, algo que sirva para algo. Y también quiero dejar de llorar. Ab imo pectore.
Love.
Ese día especial, que tanto esperaste, ese día en el que todas tus lagrimas se vuelven sonrisas, ese día en el que ocurre lo que estuviste por años anhelando. El día en el que te das cuenta que estas correspondida, el día en el que alguien te mira a los ojos y te dice te quiero. Ese día en el que comienza la cuenta regresiva de los días, hasta el triste pero inevitable final. Ese día en el que comienza tu insomnio, o quizás todo lo contrario: los sueños más hermosos. Ese día en el que comienzas a ser tan bipolar que ni tu misma te entiendes, el día en el que te comienza a importar realmente lo que otra persona piense. Si, el día en el que crees haber encontrado tu “alma gemela”. El día en el que empiezan las conversaciones hasta las tantas, el día en el que comienzan las ilusiones y los deseos, el día en el que quizás le rompiste el corazón a alguien enamorándote de otro, el mismo día en el que no te importo, el día en el que le dijiste a ese admirador: solo seremos amigos, el día en el que tal vez desilusionaste a mas de uno, porque siempre pensaron que tenían oportunidad, y el mismo día en el que no te importo, porque tu lo quisiste solo a él y a nadie mas, y nadie mas te hizo falta, el día en el que le dijiste si, el día en el que fuiste mas feliz. Porque llevabas meses esperando ese día, la maldita gran pregunta que quizás arruino tu vida, porque al final, al final sufre el que mas quiere, siempre pierde y siempre perderá y eso a nadie le importa, puesto que la ilusión y el amor se van tan rápido como llegan, y el dolor llega tan pronto estos se van, y se va en el doble de tiempo en el que estuviste feliz, porque tu quisiste, porque tu arriesgaste y nadie lo valoró.
Desgraciadamente así vivimos, y nadie lo puede negar. Buscas consuelo en alguno de los que antes rechazaste, y estos ahora te rechazan a ti, por haberlos lastimado, hasta que alguien más llega intentando reparar tu corazón, y se repite la historia. Es un círculo vicioso, es un mal del que todos sufrimos, es la enfermedad que nunca se cura, y también la que se elige padecer, es amor. Tan simple y tan complicado a la vez, tan estúpido, tan indescriptible, tan todo. El amor es todo y nada, el amor es eso que no se describe, el amor es eso que no se expresa con palabras, “facta, non verba”, y si algún día te desilusionan ten presente que tú lo elegiste, porque sabías en lo que te estabas metiendo. Y si algún día te duele, ten en cuenta que es sólo tu culpa, y si algún día lloras, si algún día te pasa eso, ten en cuenta que fue tu decisión.
No es por desilusionar a los enamorados, pero ya a mi me desilusionaron bastante, y ya me parece estúpido deprimirse por esas cosas, deprímanse por algo que valga la pena, no por un pendejo pasajero que tal vez los deje mañana.
Aun así sigo creyendo que el amor lo es casi todo, el amor totalmente correspondido claro está, el amor que no sea por un juego, el amor que no sea por un tiempo, sino el amor que perdure en los años, y en las páginas del libro de historias de cada uno. Aun sigo esperando por alguien especial, aun sigo llorando por alguien que no esta, aun tengo la pagina vacía en mi libro, aun me falta quien me de las letras para llenarla, sigo esperando a esa persona, y si tu sientes que lo eres, y estas leyendo esto, espero tengas claro que aun sin conocerte te quiero, y te querré para siempre.
Amor est vitae essentia.
miércoles, 4 de abril de 2012
Another "cinderella" story..
Tan sencillo como que te cansas de lo mismo, de siempre lo mismo. De siempre llorar por lo mismo, pero no poder hacer nada, porque te sientes fuera de todo, en nada. Sientes que no encajas en ningún lugar, pero a la vez en todos y cada uno de ellos. Y ese no es el verdadero problema; el problema es que nadie realmente te entiende.
Todos tienen a alguien que les saca una sonrisa, alguien, que así sea por un periodo determinado, los hace relativamente felices, y por eso no te entienden. No entienden que tu realmente no tienes a nadie, a nadie que puedas ver como un mejor amigo y algo mas, alguien a quien le cuentes tus mayores secretos, y es mas, alguien que sea participe de ellos, ¿Por qué no? Y no, tu no tienes ese privilegio; escuchas a tus amigas deprimirse por fulanito, que tal no les ha hablado, que el novio no las abrazo cuando querían, y solo piensas que tu quisieras poder deprimirte por esas cosas, así sean estúpidas, piensas que seria mejor deprimirte por alguien que deprimirte porque no tienes a absolutamente nadie.
Sales con tus amigos y los escuchas reírse, contarse chistes absurdos y también desahogarse sobre sus problemas, y desearías que tú también pudieses hacerlo, pero sabes que no puedes, porque nunca, jamás, nadie entenderá. Y es curioso cuando en un día normal, elegido al azar, te encuentras con esa persona que pensaste inexistente, esa persona que anhelaste, comienzan a hablar, a conocerse, pasan unos cuantos días, llenos de ilusión y sonrisas, expresiones de relativo cariño quizás, quien sabe, un abrazo, un beso, cualquier cosa; pero siguen pasando los días, y se va perdiendo la magia, ese que pensaste, era el “indicado”, no lo es y nunca lo fue, y te duele, aunque sabes que no debería, pero siguen pasando los días, y lo dejas pasar, lo olvidas y sigues con tu vida. Y eso se repite infinidad de veces, como si a la vida e gustase que viviéramos el mismo momento de decepción una y otra vez, como si la vida quisiera que te cansaras de ella.
Entras en alguna red social: relaciones por doquier, muchos te amo, te quiero, te adoro, esos que tú quisieras escuchar alguna vez; y ni siquiera eso, quizás una pelea, y también quisieras eso. Quisieras todo y nada.
Y es ahí cuando te das cuenta de que estas dispuesta a correr el riesgo de todo, pero nadie te lo permite. La vida no te lo permite, por que por cada sonrisa que te da, por cada momento perfecto, te cobra mil lagrimas, en cualquier forma.
Sientes que llevas muchísimo tiempo sin importarle realmente a alguien, sin sentir algo bonito y correspondido por alguien, sin que nadie entienda eso, porque todos lo tienen.
Te sientes mal, incomprendida, te sientes solo tu. Te sientes literalmente sola. Ahí, en ese lugar en el que todos se quieren, se cuentan chistes, se cuentan sus cosas, ahí, si, ahí estas tu. No es justo, para nada, y juro por lo que sea que cada lágrima duele más que la anterior, pero seguramente no lo entienden.
“Queda prohibido no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.” Pues la mía, me quita todo, y no me da casi nada. Me canse. Yo no quiero seguir así. ¿Y tú?
lunes, 30 de enero de 2012
Someday
Así como cuando te das cuenta de que no vale la pena luchar por algo que no es, algo que nunca será. Ese momento en el que piensas que es mejor dejarlo todo así, que no importa, que todo va a estar bien, ese momento en el que piensas que nada tiene setido, que nunca lo tuvo, y que quizás y sólo quizás, si no pasó es porque no debe pasar. Ese momento en el que te rindes ante lo que el destino decida, que entiendes que será lo mejor, y que así te duela es lo que debe pasar. Y así es como llegan pensamientos de que tal vez todo es tan estúpidamente superficial, hasta el amor, hasta el mejor sentimiento del mundo, según dicen por ahí.. Y es justo en ese momento en el que te resignas a luchar, en el que te rindes y piensas que tantas lágrimas no valieron la pena, lágrimas que nadie nunca vio, lágrimas que nadie nunca apreciará o entenderá. Y en ese momento tal vez es en el que te das cuenta de toda tu realidad, la realidad en la que todo es como es y no puedes cambiar nada, la realidad en la que a nadie nunca le importa lo que sientes, una realidad dura, pero cierta, y te despiertas del sueño de disney en el que viviste por años. Te vas de ese hermoso lugar, donde todo es como quieres que sea donde exista el verdadero concepto de felicidad, y ahí, justo ahí te das cuenta de que nada vale la pena, que nunca lo valió, pero sigues luchando, sigues llorando, sólo porque aun crees en la esperanza y con los ojos aguados dices "algún día seré la niña de sus ojos".
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