Ese día especial, que tanto esperaste, ese día en el que todas tus lagrimas se vuelven sonrisas, ese día en el que ocurre lo que estuviste por años anhelando. El día en el que te das cuenta que estas correspondida, el día en el que alguien te mira a los ojos y te dice te quiero. Ese día en el que comienza la cuenta regresiva de los días, hasta el triste pero inevitable final. Ese día en el que comienza tu insomnio, o quizás todo lo contrario: los sueños más hermosos. Ese día en el que comienzas a ser tan bipolar que ni tu misma te entiendes, el día en el que te comienza a importar realmente lo que otra persona piense. Si, el día en el que crees haber encontrado tu “alma gemela”. El día en el que empiezan las conversaciones hasta las tantas, el día en el que comienzan las ilusiones y los deseos, el día en el que quizás le rompiste el corazón a alguien enamorándote de otro, el mismo día en el que no te importo, el día en el que le dijiste a ese admirador: solo seremos amigos, el día en el que tal vez desilusionaste a mas de uno, porque siempre pensaron que tenían oportunidad, y el mismo día en el que no te importo, porque tu lo quisiste solo a él y a nadie mas, y nadie mas te hizo falta, el día en el que le dijiste si, el día en el que fuiste mas feliz. Porque llevabas meses esperando ese día, la maldita gran pregunta que quizás arruino tu vida, porque al final, al final sufre el que mas quiere, siempre pierde y siempre perderá y eso a nadie le importa, puesto que la ilusión y el amor se van tan rápido como llegan, y el dolor llega tan pronto estos se van, y se va en el doble de tiempo en el que estuviste feliz, porque tu quisiste, porque tu arriesgaste y nadie lo valoró.
Desgraciadamente así vivimos, y nadie lo puede negar. Buscas consuelo en alguno de los que antes rechazaste, y estos ahora te rechazan a ti, por haberlos lastimado, hasta que alguien más llega intentando reparar tu corazón, y se repite la historia. Es un círculo vicioso, es un mal del que todos sufrimos, es la enfermedad que nunca se cura, y también la que se elige padecer, es amor. Tan simple y tan complicado a la vez, tan estúpido, tan indescriptible, tan todo. El amor es todo y nada, el amor es eso que no se describe, el amor es eso que no se expresa con palabras, “facta, non verba”, y si algún día te desilusionan ten presente que tú lo elegiste, porque sabías en lo que te estabas metiendo. Y si algún día te duele, ten en cuenta que es sólo tu culpa, y si algún día lloras, si algún día te pasa eso, ten en cuenta que fue tu decisión.
No es por desilusionar a los enamorados, pero ya a mi me desilusionaron bastante, y ya me parece estúpido deprimirse por esas cosas, deprímanse por algo que valga la pena, no por un pendejo pasajero que tal vez los deje mañana.
Aun así sigo creyendo que el amor lo es casi todo, el amor totalmente correspondido claro está, el amor que no sea por un juego, el amor que no sea por un tiempo, sino el amor que perdure en los años, y en las páginas del libro de historias de cada uno. Aun sigo esperando por alguien especial, aun sigo llorando por alguien que no esta, aun tengo la pagina vacía en mi libro, aun me falta quien me de las letras para llenarla, sigo esperando a esa persona, y si tu sientes que lo eres, y estas leyendo esto, espero tengas claro que aun sin conocerte te quiero, y te querré para siempre.
Amor est vitae essentia.

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