Todos siempre queremos querer a alguien, de hecho casi todos lo hacen, la frustración llega cuando de repente, te das cuenta de que no tienes a nadie a quien querer. De que deseas con todas tus fuerzas poder correr a abrazarlo, y no, el no esta ahí, donde se supone debería estar. Y te frustra, te entristece demasiado el hecho de no tenerlo, te sientes infeliz y a pesar de todo, de todos los esfuerzos de tus amigos por hacerte reír, esas sonrisas no son mas que para ocultar lagrimas por un rato, hasta que te quedas sola en tu cuarto, pensando como seria tener un mensaje lindo de esa persona todas las noches, y uno de buenos días al despertar, como seria que de la nada se apareciese en tu colegio, solo porque quería verte y no pudo esperar al fin de semana, correr y abrazarlo siempre que quisieras, contarle todo, hablar por horas sin cansarse, perfecto.
Quieres a alguien que sea tu amigo, tu confidente, tu todo, quieres alguien a quien abraces y te sientas bien, quieres alguien con quien sientas que ni una guerra puede contigo, que te haga sentir segura, y que te de la confianza que necesitas.
A todo esto te sientes mal, te sientes sola, totalmente sola, porque aun no hay nadie, quieres llorar y llorar desconsoladamente cada vez que ves una foto de alguna pareja, cada vez que ves a cualquier persona mostrando cariño, solo quieres darte la media vuelta y salir corriendo, irte lejos, no saber mas nada. Sientes que todo al que quisiste para ti esta ocupado, sientes que aunque el fuese para ti no dejaría lo que tiene, pero peor aun: sientes que es tu culpa. Y no sabes porque, solo sientes así.
Lo peor de todo viene cuando te das cuenta de que tus amigas, y todo el mundo a tu alrededor es feliz con alguien, que fulanita esta con tal, que pepito se empato con ella, y así sucesivamente, hasta que de nuevo eres solo tu, tu y tu tristeza en un solo camino, en el que nadie te acompaña, en el que nadie realmente te ha acompañado, y que no sabes hasta cuando te tocara recorrerlo sola.
El peor sentimiento del mundo es la soledad, y la soledad sola por así decirlo, ya que la mía la comparto con mis lágrimas y nadie más. En este momento quisiera correr, esconderme o irme lejos, donde nadie jamás me encuentre, donde nunca nadie me vea llorar por un amor a solas, un amor efímero, que supuestamente compartes con alguien que no conoces aun, tal vez así es como deben ser las cosas, tal vez así es como estaban predestinadas, y aunque no creo en el destino, este probablemente exista, y probablemente sea el que me intentando hacer la vida imposible, el que es responsable de cada una de mis lagrimas, el responsable de que aun siga sola.
En este punto, no me hace falta una relación para vivir, ya aprendí a vivir sin ella, pero de verdad quiero una, quiero sentir mariposas cada vez que piense en el, quiero querer hacerlo feliz en todo, quiero tener la oportunidad de querer bien.
Y ahí veo que todas aquellas fáciles, las que no valen realmente la pena tienen alguien que las hace felices, y me frustro mas aun, quiero seguir llorando, quiero algo bonito, quiero algo de verdad, algo que sirva para algo. Y también quiero dejar de llorar. Ab imo pectore.

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